Estado de alarma, estado de alerta

El otro día leíamos que vamos dejando atrás el confinamiento y que poco a poco vamos pasando a otras etapas. Parecería que estar confinados era un problema pero sabemos que hay una parte del confinamiento que no está sentándonos mal del todo y es la falta de exposición a la vida “de fuera”. Ahora pasaremos a un momento en el que dejaremos atrás la pasividad de quedarnos en casa y tendremos que ir saliendo a la calle para ir recuperando el terreno perdido.

Esta etapa tiene sus peligros porque en casa no nos enfrentábamos a algunos riesgos que ahora están en la calle, en el contacto. Lo natural es que tengamos una ligera desconfianza y miedo a acercarnos a los demás. Estamos viendo que hay personas que observan bien las indicaciones para prevenir el contagio (la distancia, el lavado de manos, la mascarilla en muchos casos…) pero hay otras que no y esto nos inquieta. A las amenazas anteriores del “mundo exterior” ahora tenemos que protegernos del virus, lo que nos lleva a un estado de alerta constante. Esto puede ser agotador y lesivo con nuestra salud mental así que conviene poder hablar de esto y seguir centrados en el día a día. Parte de lo que ahora llaman la “nueva normalidad” no debe de sorprendernos y quizás hay que poder seleccionarlo. La sociedad está demandando un cambio en la forma de vivir porque lo que esta pandemia no está haciendo ver de una manera muy cruda es que el vivir tan aceleradamente no es lo que mejor nos sienta. Esto es particularmente importante en nuestro colectivo, salud mental, porque parte de lo que nos enferma física y psíquicamente tiene que ver con el ritmo endiablado de tener que responder a toda costa, abandonando nuestras fortalezas y nuestras capacidades.

Por esto es muy importante quedarnos con lo que podemos hacer. Siempre tomar las precauciones necesarias y confiar en que gran parte de este sistema está funcionando con el objetivo de que todo salga bien. Más allá de esto, no olvidarnos que hay una vida que merece ser vivida y que, acompañados, saldremos mejor de todo esto.

Día del Libro: 23/04/2020

Esta semana vamos a hacer recomendaciones sobre lecturas que nos parecen interesantes, emocionantes, conmovedoras, todo junto o por partes. Os animamos a participar. Creemos que puede ser una manera de acompañarnos en este “repliegue mental” que estamos viviendo. La lectura, como sabéis, nos permite viajar por nuestro mundo, por el interno y el externo, por el tiempo, por el pasado, por el presente y por el futuro. Es una herramienta fundamental para conservar nuestra capacidad de seguir siendo humanos (en el buen sentido de la palabra), y ahora es más necesario que nunca.

La constelación del perro, de Peter Heller (Blackie Books)

Recomendado por Javier, esta novela se sitúa en un futuro distópico que nos habla de un mundo muy distinto al que vivimos, los humanos casi nos hemos extinguido (ejem!) y, los que sobreviven, han tenido que hacerlo en una sociedad desmembrada y peligrosa. Pero no es MAD MAX, no, es una bellísima novela que habla precisamente de aquello que nos humaniza es necesario para seguir viviendo, en caso contrario, nos convertimos en “otra cosa”, mezquina y solitaria, que sólo trae destrucción, algo de lo que el ser humano entiende muy bien también. Es una metáfora extraordinaria de cómo son las cosas sencillas las que nos reconcilian con la vida y que tenemos que conectar con ellas cuando la situación se pone incierta y amenazante. Ahí está nuestra fuerza como individuos y como grupo.

Fue publicada en 2012 e inevitablemente, tiene muchos elementos que nos pueden servir para pensar en lo que estamos viviendo hoy.

Colección Olé, Ediciones B

Puede ser un buen momento para revisitar los cómics clásicos de la Colección Olé, es la recomendación de Mamen. Como nos cuentan en leer-comics.blogspot:

La Colección Olé original, lanzada por Editorial Bruguera en febrero de 1971, estaba constituida por álbumes recopilatorios y monográficos de historietas previamente serializadas en las revistas de la editorial.
la Colección Olé! fue uno de los grandes aciertos de Bruguera en la década de los setenta, junto a “Gran Pulgarcito” y “Joyas Literarias Juveniles”. Sólo terminó con el cierre de la propia editorial en 1986, pero para ser retomada por Ediciones B.
Al principio, constituía un amplio muestrario de toda la escuela, aunque con predominio de las obras de Escobar, Ibáñez, Peñarroya y Vázquez.
La Colección Olé de Mortadelo y Filemón, la más longeva hasta hoy, consta en su mayoría de historietas largas en orden aleatorio inicialmente para después, ser cronológico. No fue hasta la publicación de 100 años de cómic (número 134) cuando las historias siguieron un orden temporal coherente.

Marina, Carlos Ruiz Zafón

Después del bombazo editorial que supuso “La sombra del viento” (2001), la Editorial Edebé reeditó esta novela del mismo autor publicada unos años antes, en 1999.

Nos la recomienda Egoitz, y la novela cuenta que en la Barcelona de 1980 Óscar Drai sueña despierto, deslumbrado por los palacetes modernistas cercanos al internado en el que estudia. En una de sus escapadas conoce a Marina, una chica delicada de salud que comparte con Óscar la aventura de adentrarse en un enigma doloroso del pasado de la ciudad. Un misterioso personaje de la posguerra se propuso el mayor desafío imaginable, pero su ambición lo arrastró por sendas siniestras cuyas consecuencias debe pagar alguien todavía hoy.

El gen egoísta: las bases biológicas de nuestra conducta, Richard Dawkins

Nos la recomienda Adrián, es un interesantísimo ensayo sobre la evolución.

“Somos máquinas de supervivencia, autómatas programados a ciegas con el fin de perpetuar la existencia de los egoístas genes que albergamos en nuestras células.”

Cuando se lee esta categórica afirmación de Richard Dawkins al comienzo del libro, quizá la primera reacción será de incredulidad. Pero cuando se termina el último capítulo, es muy probable que el escepticismo haya desaparecido.

Dawkins, zoólogo especializado en comportamiento animal y en teoría de la evolución, explica con profundidad y objetividad las bases evolutivas del compotamiento de los animales y del ser humano.

Mens sana in corpore sano

Mañana se celebra el Día Mundial del Libro y hemos pensado que nos recomendéis algún libro, poesía, cómic, novela gráfica o lo que sea que os haya gustado y así vamos compartiendo nuestros gustos.

En esta línea y cogiendo lo de la “mens sana”, os ponemos una poesía de García Lorca para amenizaros el día e inspirarnos un poco, se llama “Al oído de una muchacha”, en 7 versos muchas cosas:

No quise.

No quise decirte nada.

Vi en tus ojos

dos arbolitos locos.

De brisa, de risa y de oro.

Se meneaban.

No quise.

Respecto al “corpore sano”, tenemos unos ejercicios de Nora para esta semana:

Rutas y Rutinas

Parece que la ruta que debemos seguir estos días pasa por ser muy cuidadoso con el cuerpo. Quedarnos en casa. Protegernos si salimos. Cuidar el espíritu. Cuidar el cuerpo.

Mañana tendremos la primera videoconferencia grupal de la Historia de Izarra, quién nos iba a decir que a estas alturas estaríamos haciendo historia. Esperamos que os unáis todos los que podáis.

Ahora la rutina que nos ha mandado Nora:

Tambien Naiara se ha tomado la molestia de mandarnos una tabla para todo abril. Gracias Naiara!:

Ver más allá | Viajar desde casa

El otro día leía que para superar esta situación, lo primero es hacernos conscientes de hasta qué punto estamos viviendo una especie de “secuestro emocional”. Esto significa que hemos cedido parte del control de lo que nos pasa a elementos externos que no podemos controlar. La famosa curva, el pico, los datos sobre los fallecidos, los contagios… son datos que nos mantienen en vilo y logran controlar nuestras emociones. El miedo, la tristeza, la rabia o la impotencia son las respuestas que tenemos en esta situación en la que tenemos que rendirnos a un escenario que está absolutamente fuera de nuestro control, más allá de no salir de casa.

Pero debemos hacernos conscientes de esto y poner en marcha nuestros recursos personales para “ver más allá de todo esto” y saber que pasará. Ver más allá implica enfocarnos en el presente y recuperar cierto control: Dosificar la información, contar con fuentes oficiales, respetar los horarios, hacer ejercicio y descubrir cosas que SÍ puedes hacer. Igual hay aficiones que has dejado por falta de tiempo o cosas que te gustaría conocer, planes para más adelante, estudios que te interesan o algún regalo más elaborado que te gustaría poder darle a esa persona que te está apoyando en estos días. También puedes pensar qué persona puede estar necesitando algo y puedes enviarle un correo o una foto composición.

Y para VER MÁS ALLÁ DE TODO ESTO, hoy os proponemos algo muy especial, viajar desde el móvil, la tablet o el ordenador. Te has preguntado cómo estará el centro de algunas de las ciudades más visitadas del planeta. O si algún día podrás ver una aurora boreal, aquí tienes una oportunidad para curiosear por el mundo y viajar desde tu casa. Quién sabe, igual ves el sitio al que te gustaría viajar las próximas vacaciones:

PINCHA AQUÍ